Cómo elegimos la lana de cada patrón
Lo primero que miramos es la tensión: los puntos que entran en 10 cm. Si el patrón pide 22 puntos y la lana da 22, la prenda saldrá con las medidas del patrón. Es el único dato que no se puede negociar.
Después va la fibra, que decide cómo cae y cómo abriga. Una merino y un algodón pueden dar la misma tensión y dar prendas completamente distintas: el algodón pesa y cae, la lana tiene memoria y recupera la forma.
Y por último el acabado: si el patrón tiene trenzas u ochos, la lana tiene que marcar el punto. Si es de punto bobo o jersey liso, se puede jugar con hilados más difuminados o con halo.
Cuando marcamos un patrón con adaptación es porque la lana no da la misma tensión, pero la diferencia es asumible: se resuelve tejiendo otra talla o cambiando de aguja. Te lo decimos antes de que compres, no después.
¿Y si mi muestra no da la tensión?
Pasa constantemente y no significa que lo estés haciendo mal: cada persona teje con una tensión distinta.
Tendrías que modificar el tamaño de tu aguja para alcanzar la tensión que te pide el patrón. Sino es posible,tenemos una página que te dice si la prenda te va a quedar más grande o más pequeña y qué talla tejer.
Y si lo que quieres es al revés —tienes la lana y buscas qué tejer con ella—, usa el buscador de hilados.